miércoles, 14 de agosto de 2013

79. Hipertensión pérdida de audición y Acúfenos



Estudios recientes asocian el tínnitus a la tensión alta que puede conllevar pérdida auditiva y el desarrollo de acúfenos. 







El vínculo entre el acúfeno y la hipertensión tiene algo que ver con el sistema circulatorio y la forma en que afecta a la hipertensión.
Los expertos tienen dos teorías sobre la hipertensión y el tinnitus. La primera tiene que ver con el tinnitus pulsátil u objetivo, la segunda con el tínnitus subjetivo.

Tínnitus pulsatil (tínnitus objetivo)

Al acúfeno se le atribuye también un origen cerebral en pacientes con alteraciones del riego sanguíneo.
Los acúfenos objetivos o somatosonidos son ruidos poco frecuentes, no de origen otológico, producidos en otras áreas del cuerpo humano, percibidos por el oído del paciente y que pueden también ser percibidos o detectados por el especialista al explorar al paciente (p.e., auscultación de ruidos circulatorios o vasculares en regiones próximas al oído; observación mediante otoscopia microscópica de pulsaciones a través del tímpano, de movimientos rítmicos del tímpano; etc.).

El acúfeno objetivo puede ser pulsátil si el paciente lo describe como un ruido rítmico que puede tener la misma frecuencia cardiaca, en cuyo caso suele ser de origen circulatorio o vascular, existiendo más posibilidades de identificar la causa que lo produce que en otros tipos de acúfenos; ello implica que su estudio debe ser muy minuicioso, sobre todo teniendo en cuenta que algunas causas pueden revestir gravedad.

Este tipo de tinnitus es usualmente el resultado del flujo sanguíneo alterado o turbulencia de la sangre que se produce en el oído. Dado que la hipertensión y la hipertensión arterial son el resultado de la obstrucción de las arterias, el flujo de sangre a los oídos puede verse afectados, en la creación de la turbulencia percibida por las personas con tinnitus pulsátil.


Tínnitus subjetivo

Otra teoría postula que la restricción del flujo sanguíneo a los oídos que evita que las células nerviosas reciban el oxígeno de la sangre que necesitan para funcionar correctamente es causa de tínnitus. Dado que estas células nerviosas no funcionan correctamente, que generan señales anormales en el cerebro. A diferencia de tinnitus pulsátil, este tipo no puede ser percibido por cualquier otra persona que no sea uno mismo.


Hipertension: ¿qué es?

Es la elevación de los niveles de presión arterial de forma continua o sostenida. Para entenderlo mejor es importante definir la presión arterial.
 El corazón ejerce presión sobre las arterias para que éstas conduzcan la sangre hacia los diferentes órganos del cuerpo humano. Esta acción es lo que se conoce como presión arterial. La presión máxima se obtiene en cada contracción del corazón y la mínima, con cada relajación.

La hipertensión arterial es la elevación persistente de la presión arterial por encima de los valores establecidos como normales por consenso. Se ha fijado en 140 mm Hg para la sistólica o máxima y 90 mm Hg para la diastólica o mínima.

¿Es frecuente la hipertensión arterial?

Se trata de una enfermedad muy común en todo el mundo que afecta a más del 20 por ciento de los adultos entre 40 y 65 años y casi al 50 por ciento en las personas de más de 65 años.

Las personas que padecen hipertensión podrían además sufrir pérdida de audición debido a este trastorno conjuntamente con acúfenos. No obstante, si la hipertensión se controla con la medicación adecuada, se puede prevenir la ulterior pérdida auditiva el desarrollo de tínnitus por hipoacusia.

Estas son las conclusiones de un estudio de un año y medio realizado con un grupo de pacientes seleccionados aleatoriamente, de entre 45 y 64 años de edad, del Hospital JJ de Mumbai.

“Tras estudiar la pérdida de audición en un grupo de 150 pacientes de mediana edad, descubrimos que cada paciente con hipertensión tenía también una pérdida auditiva. Se identificaron tres grados de pérdida de audición”, explica el Dr. Mohan Jagade, investigador principal del estudio y especialista en otorrinolaringología del Hospital JJ.

¿A qué se debe la hipertensión arterial?

En la mayoría de los casos no se han encontrado causas específicas. Sin embargo, existen algunos factores que hacen que se tenga mayor riesgo de padecerla: antecedentes familiares, obesidad, consumo elevado de sal, alcohol, tabaco, falta de ejercicio y estrés, son algunos de ellos.

¿Qué síntomas produce la hipertensión?

La hipertensión, salvo que sea severa, no suele producir síntomas. En la mayoría de los casos su descubrimiento es casual. A veces, puede asociarse a dolor de cabeza, inquietud, nerviosismo o hemorragia nasal espontánea, entre otros.

¿Qué consecuencias tiene la hipertensión si no se controla?

El exceso de la presión de la sangre daña el sistema vascular, por lo que cualquier órgano puede resultar afectado debido principalmente al desarrollo de arterioesclerosis.

En el hipertenso, el corazón debe realizar un mayor trabajo, provocando que las paredes del mismo aumenten de tamaño, por lo que necesitan más sangre para alimentarse, cuando las arterias no son capaces de aportársela por la arterioesclerosis, se produce angina o infarto de miocardio.

El exceso de trabajo del corazón termina por agotarle, ocasionando insuficiencia cardiaca.
El riñón puede acabar desarrollando una insuficiencia renal.

La afectación de las arterias del cerebro produce infartos cerebrales o hemorragias.

La vista resulta dañada por la afectación de los pequeños vasos de la retina.

Por el mismo motivo, la alteración de la circulación arterial a nivel de los miembros inferiores puede producir claudicación.

Mayor probabilidad de tener asociada pérdida auditiva y acúfenos.

Consejos de gran utilidad para la prevención de la hipertensión y su control.

*Todo adulto de más de 40 años debe vigilar periódicamente su tensión arterial. Sobre todo si tiene antecedentes familiares de hipertensión.

*Evite la obesidad. Logrando un peso adecuado, en muchos casos se puede normalizar la presión arterial.

*Evite el sedentarismo. Realice ejercicio físico regularmente, si es posible, al aire libre, siempre adaptado a sus posibilidades reales: no haga físicamente más de lo que puede.

Disminuya el contenido de sal al preparar sus comidas. Evite, además, los alimentos salados.

*Reduzca al mínimo las grasas animales de su dieta y hágala rica en verduras, legumbres, fruta y fibra.

*No fume y evite ser fumador pasivo.

*Modere el consumo de bebidas alcohólicas. No tome más de uno o dos vasos de vino al día y a lo sumo, una bebida alcohólica a la semana.

*Siga rigurosamente el tratamiento prescrito por su médico y no lo interrumpa sin su conocimiento.

*Si además de hipertensión padece coresterol elevado, diabetes o ácido úrico procure normalizarlos, ya que todos ellos son factores de riesgo cardiovascular que se potencia cuando se asocian.

*La dieta es una de las principales medidas del tratamiento del hipertenso. No sólo son importantes los tipos de alimentos sino la forma de cocinarlos y de conservarlos.

¿Existe la dieta ideal?

No existe la "dieta ideal", tenemos que hablar de "dieta saludable" que es la que nos proporciona la suficiente cantidad de alimento para satisfacer nuestras necesidades, permitiéndonos conservar el peso y un estado de buena salud.

El papel de la dieta es fundamental y prioritario en el control del riesgo cardiovascular global, siendo la piedra angular donde se sustenta la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares como es la hipertensión.

¿Debe el hipertenso disminuir el consumo de sal?

Reducir el consumo de sal es la medida más inmediata y popular que tomamos cuando se nos diagnostica de hipertensos.

La sal forma parte de nuestra vida y es indispensable para un buen equilibrio alimentario. Sin embargo, las necesidades de sal son muy reducidas, una cantidad de sodio razonable en la dieta es de 2 gramos diarios, lo que equivale a la cantidad de sodio que cabe en una cucharilla de té.

Utilice menos sal cuando cocine.

Para aumentar el sabor de las comidas use pimienta y otras especias, hierbas aromáticas, ajo fresco o en polvo y zumo de limón.

Elija aceites con sabor como es el de oliva.

Escoja productos con poca cantidad de sodio en su preparación industrial, rechace conservas y precocinados.

Evite las carnes saladas o ahumadas como son la panceta, jamón, embutidos y tocino.
Lea las etiquetas con atención para averiguar la cantidad de sodio que contiene cada porción.

Cuando la restricción de consumo de sal es mayor, se puede utilizar una sal potásica o magnésica en vez de sal común.

¿Qué otras recomendaciones dietéticas debe seguir el hipertenso?

·*Aumentar el consumo de potasio, calcio y magnesio (protectores naturales además del sistema auditivo). Para ello, aumente el consumo de legumbres, frutas, verduras y derivados lácteos bajos en grasas y en general, reduzca al mínimo el contenido en grasa animal de la dieta.

· *Moderar el consumo de bebidas alcohólicas. No tome más de uno o dos vasos de vino al día y a lo sumo una bebida alcohólica a la semana.

Hipertensión: tratamiento y prevención

El mejor tratamiento de la hipertensión es una buena prevención que evite su aparición. Para ello es fundamental seguir un estilo de vida cardiosaludable:

          *No fumes. El tabaco aumenta la presión arterial y la frecuencia cardiaca. Además, las personas hipertensas fumadoras multiplican el efecto perjudicial del tabaco. Dejar de fumar tiene unos efectos positivos superiores a cualquier medicación para la hipertensión.

          *Cuidado con el alcohol. El consumo moderado de alcohol (un vaso de vino al día en las comidas) puede ser beneficioso, pero si es excesivo provoca el incremento de la presión arterial y otras alteraciones perjudiciales el corazón y otros órganos.

          *Controla tu peso. El sobrepeso es una causa de hipertensión. Rebajarlo reduce la presión arterial y disminuye el riesgo cardiovascular y de diabetes.

          *Ejercítate. La realización de ejercicio físico regular consigue bajar las cifras de presión arterial. Además, aumenta la masa muscular y la capacidad de esfuerzo, ayuda a controlar el peso y logra disminuir el riesgo cardiovascular.

          *Practica una dieta cardiosaludable. Los hipertensos deben disminuir el consumo de sal y alimentos que la contengan. También es necesario consumir frutas, verduras, legumbres, frutos secos, pan y otros cereales. Por último, usar aceite de oliva como grasa principal e incrementar la ingesta de aves y pescado en detrimento de las carnes rojas.

          Tratamiento farmacológico.

Si eres hipertenso no puedes conformarte con las recomendaciones anteriores, ya que es posible que debas seguir un tratamiento farmacológico. Los resultados no siempre reflejan una reducción inmediata de la presión arterial, así que es necesario esperar un poco antes de plantearle al médico un cambio de medicación. Los fármacos antihipertensivos están agrupados en varios tipos:

   Diuréticos.
   Inhibidores del sistema renina angiotensina (IECA).
   Antagonistas de los receptores de angiotensina (ARA-II)
   Calcioantagonistas.
   Betabloqueantes.
   Asociación de fármacos.

Los pacientes que siguen un tratamiento antihipertensivo deben tener en cuenta estos consejos:

          Aunque la presión arterial se haya normalizado no hay que dejar de tomar la medicación nunca.

          Cumplir estrictamente el tratamiento e intentar mantener siempre el horario de ingesta de las pastillas.

          Consulta al doctor si el tratamiento no obtiene resultados, ya que a veces es necesario asociar varios fármacos para controlar la presión arterial. Revisa también la dieta por si algún alimento (por ejemplo, la sal) está impidiendo el efecto antihipertensivo de la medicación.

          El tratamiento debe compatibilizarse siempre con el estilo de vida cardiosaludable.

          Vigila el resto de los factores de riesgo, ya que si no, tus buenas cifras de presión arterial no servirán de mucho.


La prevención es fundamental

Los investigadores señalan la importancia de una intervención precoz en pacientes que corren el riesgo de sufrir una pérdida de audición.

“La hipertensión es un desencadenante de muchas otras enfermedades, y teniendo en cuenta que la pérdida de audición afecta a la calidad de vida, es crucial que se subsane lo antes posible”, explica Jagade.


Otin & Lucas.  artículo nº 79

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Fuente:
   http://www.clubdelhipertenso.es/index.php

    http://www.fundaciondelcorazon.com/prevencion/riesgo-cardiovascular/hipertension-tension-alta.html 

   http://www.dnaindia.com

http://www.spanish.hear-it.org/La-hipertension-puede-causar-perdida-de-audicion
La fotografía es propiedad de FJBC, cedida para el blog. Todos los derechos reservados.


6 comentarios:

  1. Muchas gracias por dar información sobre esta enfermedad.
    Saludos www.tensionalta.com

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  2. Muchas gracias por el artículo.
    Saludos, Nacho

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  3. Mil gracias me ayudaron a entender mejor

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  4. MIL gracias me ayudaron a entender mejor la hipertensión y su conexión con los acufenos

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